
Dia de publicación: 2009-06-15
De su nombre extrae el peso y la fuerza de sus ideas De sus convicciones. Es terca. Aguerrida. Tenaz. Trabajosa. Dinámica. Letrada. Tan irreverente como responsable. Se llama Petra, que en latín significa piedra. Y en los apelativos, Santos Ortiz, está la herencia genética de su pasión por la política. Hace 36 años llegó a Sonora. A San Luis Río Colorado. Fue un “forzoso arraigo domiciliario”, dice con peculiar jocosidad. “Tenía dos opciones: el destierro o la cárcel. Creo que esta es la única vez que decidí: primero son mis hijos que la lucha social”, revela la ex convicta activista del movimiento estudiantil del 68, militante del extinto Partido Comunista, el embrión de la izquierda mexicana aglutinada hoy en día en el Partido de la Revolución Democrática, el instituto político que la postuló candidata al gobierno del estado para las elecciones del 5 de julio. Y desde aquellas aulas de la Escuela Técnica Agropecuaria No. 12 del ejido Islita de San Luis Río Colorado, Petra Santos Ortiz empezó a reencontrarse con su rol de madre –recién divorciada con cuatro hijos, Claudia Ninel, Yuri, Tania y Alejandro. A reencauzar su espíritu combativo como mujer de ideas. A replantear un nuevo horizonte y paradigma en la formación intelectual de las futuras generaciones a partir del ejercicio profesional en la trinchera del magisterio. Madre, activista y maestra, Petra encontraría con el paso de los años su plenitud de mujer: el amor de Ramón Manríquez, su esposo, amigo y compañero de lucha. Ciertamente no todo ha sido vida y dulzura como en esos años de su mocedad cuando en su natal Fronteras, Coahuila, solía salir de mañanita a escondidas de su padre, a pasear en bicicleta por el pueblo. No es nada extraordinario, pero sí resulta paradójico que una mujer en cuyo hogar jamás conocieron la angustia por el vencimiento del recibo de luz, la falta de pan o vestido –“pertenezco a una familia de clase media alta”— comparta ahora, no sólo las penurias y apuros de la gente pobre, sino que también sufra el desprecio, la discriminación y el rechazo por reclamar lo que en justicia les corresponde: su derecho a la salud, a la vivienda, a la alimentación, a la educación libre, gratuita y laica, en suma: su derecho a vivir con dignidad y libertad. Por ello, la abanderada del PRD define segura y categórica el propósito fundamental de su lance en el proceso electoral que está en marcha: “Quiero gobernar a Sonora para que exista y reine, verdaderamente, la justicia social”. A unos días de la cita con las urnas, Santos Ortiz está convencida de que en la entidad están fértiles las condiciones políticas no sólo para instaurar una alternancia real en el gobierno con el arribo de un proyecto de izquierda, moderna, progresista y de justicia, un cambio que riñe con el modelo autoritario, conservador y rapaz del binomio en el poder (PAN y PRI), sino también para que, por primera vez en la historia sonorense, una mujer encabece el Poder Ejecutivo. La coyuntura no puede ser más benévola, observa la ex legisladora perredista, una dama que frisa los 62 años de edad y todos los días, desde las seis de la mañana –“siempre he madrugado, me pica la cama”, dice— comienza a desplegar sus energías en el quehacer familiar, social, profesional y político, al grado de que, presume y reta: “nadie, pero nadie ha aguantado mi ritmo de trabajo”. Doña Petra es una convencida de que la mujer está llamada a ser la bujía que impulsará a la locomotora del cambio político y la transformación social y económica en Sonora. La candidata a gobernadora que popularmente se autoproclama como la Obama de Sonora ha puesto en el centro de sus afanes, de su discurso y la oferta política, a todas y cada una de las mujeres: desde la niñez hasta la senectud. “Soy una mujer de palabra, de hechos, y que no se doblega ante nada”, afirma Petra Santos, al ofrecer créditos flexibles, ágiles y blandos a las mujeres emprendedoras. Actualmente, sólo el 3% de las féminas que forman parte del gremio empresarial, son las que dan empleo. Además de fortalecer la bolsa de recursos para apoyar cada uno de los beneficios que están consagrados en la Ley de Apoyo a Madres Jefas de Familia –“haber logrado la aprobación de esta ley, ha sido lo máximo en mi carrera política; fue la primera en todo el país”, presume con un dejo de orgullo y satisfacción—, la aspirante del PRD a la gubernatura está dispuesta, se declara capaz y sabedora de los cómos, a cumplir en los hechos con las demandas más urgentes de la población: generar y proteger las fuentes de empleo (la integración de cooperativas en manos de mujeres que se encarguen del corte, confección, diseño y costura de los uniformes escolares que entregará el gobierno a los alumnos de primaria, secundaria y preparatoria, es un ambicioso proyecto para generar riqueza y bienestar entre las familias), construir al año 50 mil viviendas ecológicas para abatir el déficit en este rubro y combatir el desempleo (al menos 250 mil empleos nuevos generaría el programa que en forma piloto ya está en marcha en la fronteriza ciudad de San Luis Río Colorado, y el cual será apoyado con fondos de organismos internacionales como la UNESCO y la ONU), dotar de agua potable para siempre con la desalinización aprovechando la extensa costa sonorense, tarifas de luz a más bajo precio con la instalación de plantas generadoras de luz solar, un proyecto tecnológico que también está en ciernes con el concurso de empresarios norteamericanos, educación gratuita y laica para que ningún padre de familia desembolse un solo cinco por el ingreso de sus hijos a las aulas, así como fortalecer la autonomía de los municipios e instaurar un gobierno donde se respete realmente la independencia entre los poderes del Estado. Que ninguno, ni el Legislativo, Ejecutivo y Judicial esté sometido o encima de otro. Para lograr el arraigo del empresariado sonorense, un sector cada vez más menguado y avasallado por las grandes firmas comerciales foráneas, el otorgamiento de apoyos sociales (salario estudiantil, ayuda los adultos mayores, becas, créditos a negocios, etcétera), Petra Santos sostiene que la clave está no sólo en la capacidad de gestoría para bajar recursos del gobierno federal o instituciones del extranjero, sino fundamentalmente en el ejercicio transparente y austero del gasto público: no más dinero para comidas, celulares y otras comodidades de los funcionarios; acabar con el derroche de las campañas publicitarias que solo rinden culto a la personalidad del gobernante; bajar salarios hasta el 50% del gobernador para abajo; revisar la nómina del primer nivel de la administración para saber quiénes realmente trabajan o tienen necesidad del puesto laboral y eliminar a esa casta privilegiada que cobra en el gobierno, pero trabaja en el partido, lo sindicatos o en otras instancias ajenas al servicio público. Con un optimismo que recicla cotidianamente al despuntar el alba –como reza uno de los poemas de Benedetti, ella también ha hecho un trato con la vida cuando confiesa: no tengo pasado ni futuro, lo que importa es hoy y “me ha funcionado”— Petra Santos asegura que triunfará en las elecciones porque el proyecto que encabeza como candidata del PRD encarna los más caros y sentidos anhelos de la gente; porque estará ajeno a complicidades y compromisos de grupos de poder políticos o económicos. Por eso, a escasos días de las elecciones, Santos Ortiz hizo un llamado sincero, puntual y humilde: “voten por una mujer que los va a apoyar. Por una mujer que no será una avestruz escondiendo la cabeza: siempre estaré presta para atender, mediar y resolver cualquier conflicto o reclamo. Voten por la Obama de Sonora, la que defenderá los intereses del pueblo”, concluyó.
Obama Mexicana? Es una broma de mal gusto verdad? Obama nunca se ha aprovechado de la pobreza de la gente para incitarlos a invadir terrenos privados por favor sean serios
ResponderEliminarPor cierto soy ex alumno de la Maestra cuando dio clases en el ejido islita del valle de San Luis Rio Colorado